lunes, 30 de noviembre de 2015

Reseña "The discovery of Jeanne Baret" de Glynis Ridley por Carla Ulloa Inostroza

"The discovery of Jeanne Baret. A story of science, the high seas, and the first woman to circumnavigate the Globe" (Random House, New York, 2010, 292 páginas) es el resultado de una gran investigación realizada por la historiadora británica Glynis Ridley, profesora del departamento de inglés de la Universidad de Louisville (Kentucky, Estados Unidos). A partir de relatos de viajes de la expedición de Bouganville y otras fuentes históricas de Europa y Oceanía, Ridley configura la desconocida historia de Jeanne Baret (1740-1807) gracias a cruces de fuentes ligadas a este viaje de circunnavegación realizado entre los años 1766 y 1769.

En el primer capítulo titulado "A list of medicinal plants. The Botanist and the Herb Woman" Ridley analiza el contexto histórico de la época. Llama la atención la analogía entre la escasa esperanza de vida de la época y la vida de Jeanne Baret, quien a la edad que supuestamente debía morir (26 años) se encontraba organizando el material botánico de Philibert Commerson. A esa edad además recorrería Rio de Janeiro, el Estrecho de Magallanes y el Océano Pacífico, lo que parece un tremendo progreso en comparación con las condiciones de vida que tuvieron sus padres. Esto se debió a la asociación de Baret con Commerson, que comenzó en la década de 1760. Baret había captado la atención del botánico porque conocía la tradición oral popular de las hierbas medicinales y todo el saber asociado a ellas. En este capítulo la historiadora analiza también la tradición occidental de mujeres que manejaban este saber. También explica la biografía de Commerson, quien había estado ligado a Linneo y a la comunidad científica francesa, es decir, a un saber académico, elitista y reglamentado. Esta diferencia-complementaria entre ambos saberes sería la razón de la unión fructifera entre Commerson y Baret. Casado en un matrimonio de ficción y conveniencia (como los que describe Jane Austen) el treinteñero botánico, que ya había estado viajando por Europa, aceptó la participación en el viaje que encabezó Bouganville y llevó consigo a Jeanne Baret, quien participó en el viaje vestida de hombre. En la época existían fuertes prejuicios en contra de la participación de mujeres en las navegaciones marítimas y estrictas normas que impedían el acceso de las mujeres a estas iniciativas. Al momento de embarcarse Baret ya había estado embarazada de Commerson y su única alternativa era nombrarse y vestirse como hombre para acompañarlo. 
El segundo capítulo titulado "To Jeanne Baret, also know as Jeanne de Bonnefoy. A changed identity in Paris" contextualiza la época; la manera de viajar, el Paris de los enciclopedistas y el círculo de los botánicos cercanos a Buffon. También aborda el abandono que Baret y Commerson hacen de su hijo y la farsa de disfrazarse de hombre para poder abordar la expedición de circunnavegación. 
En el capítulo tres; "A masquerade - of devils. Crossing the Line" Ridley nos explica muy bien la vida de Jeanne Baret en el barco Étoile, a la incomodidad que significaba vendarse el pecho, disfrazarse y respirar mal se sumaba la vida en una pequeña cabina que compartía con Commerson, la interacción con la tripulación y sus rituales, la mala alimentación y el mareo producto de la navegación. Después de dos meses recluida en cabina Jeanne desembarcó en Montevideo. Una vez sobre el trópico Baret enfermó, su sistema inmune (como el de toda la tripulación) sufría las consecuencias de una mala alimentación a bordo y la relación con Commerson empeoraba. 
El cuarto capítulo titulado "Placing me under arrest. The Bougainvillia and the South Atlantic" trata sobre el trabajo botánico que Baret y Commerson realizaron en los alrededores de Rio de Janeiro donde descubrieron la Bougainvillea brasiliensis, que al contrario de lo que se piensa no fue descubierta por Louis Antoine de Bougainville, jefe de la expedición. El objetivo era encontrar plantas con valor comercial, la bouganvillea se convirtió, después de este descubrimiento, en un árbol ornamental alrededor de todo el mundo. Baret se encargó de explorar y catalogar varios otras especies. Ridley se pregunta a lo largo de este apartado si Bougainville sabía que Baret era una mujer vestida de hombre, al parecer haber denunciado el hecho en Río de Janeiro hubiera comprometido gravemente la expedición y puesto en riesgo el futuro de esta. El 2 de julio de 1767 la expedición entró al Río de la Plata y en Montevideo se enteraron de la expulsión de los jesuitas. La expedición dejó el Río de la Plata en noviembre, casi un año después de que Baret había salido de Francia, durante ese mes y diciembre, observaron albatros, ballenas y pinguinos.
El capítulo quinto "His beast of burden. On the Shores of the Strait of Magellan" aborda el difícil cruce del Estrecho de Magallanes, que fue realizado practicamente sin conocimientos ya que ninguna otra expedición francesa había pasado antes por ahí, el paso duró 38 días. En ese periodo la tripulación pudo compartir con los "patagones" (nombre con el cual se designaba a las distintas etnias de Tierra del fuego y sus alrededores). En esta zona Baret recolectó muchas hierbas que podrían tener uso medicinal, además se tomaron nota de los elefantes marinos y la biodiversidad austral. 
En el sexto capítulo: "Venus showed herself. Tahiti expedition" la historiadora nos relata la "inexistencia" de Tahiti ante la expedición de circunnavegación, ya que hasta que zarparon no se había expandido la noticia de que los británicos habían arribado a Tahiti. Jeanne Baret se dedicó a colectar los especimenes de hierbas y minerales, a guardarlos cuidadosamente en papeles especiales para prevenir infecciones u otros daños a las muestras. Asimismo catalogó y anotó con meticulosidad el lugar de origen de cada una de las especies colectadas. Todo abordo del barco en el camino desde el Estrecho de Magallanes a Tahiti. Una vez que la tripulación arribó a la polinesia la tensión sexual entre marinos e isleñas explotó y el diario de viaje de Bougainville se concentró en esos episodios, mencionando muy brevemente que Baret  era mujer. 
El séptimo capítulo "The location of hell. Baret on New Irland" trata sobre la llegada a Nueva Guinea y la violación que Jeanne Baret sufrió a manos de tripulantes del Etoile.
El octavo capítulo "The true promised land. Making a Home on Mauritius and Botanizing on Madagascar" contextualiza el establecimiento de la pareja Commerson-Baret en tierra firme, luego del traumático episodio vivido en el Etoile. Baret estaba embarazada. La solución fue dar por terminado el contrato de trabajo de Commerson con la expedición de Bougainville, y como Baret era su "ayudante" ella también quedaba liberada del compromiso. Baret pasó siete años en Islas Mauricio. Commerson y Baret realizaron otro viaje por Madagascar entre octubre de 1770 y enero de 1771 para explorar las especies de la isla, esta vez Baret participó con su verdadera identidad. Encontraron más especies de las que podían catalogar y también realizaron observaciones geológicas. En marzo de 1773 se produjo la muerte de Commerson. 
El último capítulo titulado "A monument more durable than a pyramid. Journey´s End" explica como Baret se convirtió el camarera de un bar y el matrimonio con Dubernat en 1774, posiblemente por conveniencia para poder regresar a Francia. 
La gran contribución de Jeanne Baret fue colectar plantas y especies, como otros cientos de ayudantes anónimos en los grandes descubrimientos científicos. Ridley se hace una interesante pregunta ¿Debemos reconocer a Baret solo porque fue la primera mujer en circunnavegar la tierra? Cuando Baret regresó a Francia su colección de 6.000 items fue encerrada en cajas y guardada en una bodega del estado francés, tal como la vida de esta mujer. Baret murió en 1807 a la edad de 67 años. 
En el epílogo Glynis Ridley nos cuenta la notable vida de Bougainville luego del viaje de circunnavegación como enviado francés a la guerra de independencia de Estados Unidos. Varios otros científicos franceses viajaron hasta que se produjo la revolución en 1789 y la caída del sistema burocrático monárquico. Ridley menciona a otras viajeras excéntricas y científicas como Lady Hester Stanhope, Mary Delany y Marianne North pero ellas eran ricas, poseían los recursos para su independencia a diferencia de Baret, por ello Jeanne Baret fue la primera mujer de clase trabajadora en hacer este tipo de viajes alrededor del mundo, que rechazó ser definida por su sexo y su clase social y en busca de lo que ella amaba.
Luego de que este libro fuera publicado Glynis Ridley fue contactada por Eric Tepe del Departamento de Biología de la Universidad de Utah (Estados Unidos). Eric había descubierto una nueva especie de Solanum en el sur de Ecuador y el norte de Perú y propuso nombrar a este especie en honor de Baret, la llamó Solanum baretiae
Agradezco a Glynis Ridley por regalarme este maravilloso libro. 











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